Cuándo enviar un boletín electrónico para conseguir los máximos beneficios. Periodicidad

Cuándo enviar un boletín electrónico para conseguir los máximos beneficios. Periodicidad

 

Mejor que saber cuándo es el mejor momento para enviar un boletín es saber cuando NO lo es.

Podemos crear el mejor boletín del mundo, con reportajes, monográficos de interés, un titular espectacular, enviarlo y no conseguir respuesta alguna. Por lo tanto debemos cuidar tanto una cosa como otra. En este monográfico vamos a hacer énfasis en cuándo es el mejor momento de enviarlo y la periodicidad del mismo.

La regla general es intentar ponernos en la “piel” del que va a recibir el mensaje. En marketing esto se conoce como empatía.

Seguramente muchos de nuestros suscriptores o clientes potenciales son empresas.

Yo normalmente cuando llego a la oficina el lunes, lo primero que hago es leer el correo electrónico. Obviamente recibo centenares de correos (muchos de ellos no deseados, lo que se conoce como spam) y empiezo a eliminar correos hasta que quedan unos pocos de interés.

No deseamos que nuestro boletín esté rodeado de decenas o centenares de correos más “compitiendo” por su lectura, por lo que vamos a evitar enviar boletines los viernes, fines de semana o lunes a primera hora para que no se junten con muchos otros.

Teniendo en cuenta que el correo electrónico, en la mayoría de lugares se lee varias veces al día, enviaremos nuestros boletines al mediodía o primera hora de la tarde, para evitar la aglomeración de correos de cada mañana. De esta forma la “competencia” con otros correos casi desaparecerá.

Periodos muy próximos a festividades, vacaciones, etc. no son buenos para el envío por las mismas circunstancias. Por lo tanto, si solemos hacer un envío a finales de mes, por ejemplo, evitaremos hacerlo en Agosto, y esperaremos algunos días más para hacerlo a principios de Septiembre.

PERIODICIDAD

Los boletines precisan una elaboración intensa para que los contenidos sean del máximo interés y sean atendidos como deseamos. Por lo tanto los dotaremos de una periodicidad, no sólo para atender al contenido sino en deferencia a la persona que los va a recibir y que no tiene por que estar cada día recibiendo informaciones de nuestra parte.

Hace poco estaba suscrito a un boletín que me enviaban de ofertas de productos informáticos. A veces llegaban varios por día. Esa información no sólo es imposible de asimilar sino que es contraproducente. La conclusión es que no tardé en darme de baja.

Una buena periodicidad podría ser una vez al mes, o si tenemos muchos contenidos, cada quince días. Debemos intentar ser fieles al envío siempre el mismo día o muy próximo (a finales de mes, o principios, por ejemplo) para intentar crear un hábito.

En el caso puntual de Novedades, super ofertas, etc, etc. podemos hacer un envío especial fuera de los tiempos establecidos, pero esto no debe ser la norma general, recuerda la empatía. No podemos esperar que nuestros clientes potenciales puedan “tragarse” una decena de correos mensuales con ofertas cuando nosotros no podemos hacerlo.

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